martes, 30 de septiembre de 2008

Deportes

Un beneficio para por pocos:
Becas por deporte: otra forma de admisión

Cada día el deporte cobra un peso importante en nuestra sociedad. Se implantan más beneficios que fomentan su desarrollo. Uno de estos lo encontramos en el ámbito educacional, donde gracias al deporte los alumnos pueden conseguir becas e, incluso, asegurar su entrada a la universidad.

Por Kimberly Hepp Ahumada y Pablo Hormazábal Acevedo.

Los meses de agosto y septiembre son considerados los períodos más intensos para postular a diferentes establecimientos educacionales. Mediante notas de años anteriores, carta de comportamiento y diferentes pruebas, los estudiantes son escogidos entre muchos para ingresar a sus futuros colegios.

Sin embargo, desde hace unos años una nueva forma de ingreso se ha transformado en un camino de admisión. Este proceso encabezado por una de las materias más importantes a nivel nacional y que, poco a poco, ha ido en desarrollo, se vincula al deporte.

Son bastantes los colegios que a nivel nacional tienen estándares deportivos que los postulantes deben cumplir para así asegurarse un cupo dentro del establecimiento. Sin lugar a dudas, uno de los deportes que sirve de entrada a alguna institución aparte del fútbol y voleibol, es el básquetbol. Éste ha tomado peso importante en el ámbito nacional, la cantidad de torneos interescolares que se realizan mezclando a los colegios de distintas regiones es aun cada año mayor y forma deportistas de elite.

Boston College de Santiago y Liceo Mixto de Los Andes son dos colegios bastantes conocidos en sus regiones respectivas y semestralmente se enfrentan en partidos que llaman la atención no sólo de la comunidad educacional sino también de la competencia en sí. Sus selecciones cuentan con deportistas profesionales y alumnos que son preparados debido a su alto interés en el deporte, el caso de Claudio Gallardo, Adrián Toro y Rafael Castillo en Liceo Mixto.

Ambos establecimientos coinciden en un carácter competitivo bastante fuerte. Los alumnos con talentos son incluidos en la selección del colegio, deben participar activamente en los torneos y ser bastante disciplinados con sus notas. Cada colegio es fiscalizado de la misma forma que los otros, pero se les pide que los alumnos participantes de las competencias no bajen sus calificaciones, principalmente de entre un 5,8 a un 6,0, así como mantener buena conducta y capacidad física como requisitos básicos en los establecimientos.

Es tanto el anhelo de que sus alumnos estudien bajo el alero del deporte, que ambas instituciones operan con una educación y desarrollo personalizado y riguroso. Carlos Gallardo, director de Liceo Mixto Enseñanza Media, explicó que “de 2.000 alumnos que hay, un 5% hace deporte selectivo y se ven beneficiados por becas. Un 100% hace deporte obligatorio y recreativo”. Además, comentó que solo un 10% del financiamiento es destinado a deporte, mientras que el 90% restante es para infraestructura, gimnasio, maquinas y laboratorios.

El Liceo Pedro Poveda de la comuna de Maipú, tiene dos formas de admisión siendo una por deportes. Según Igor Valeria, encargado pastoral y de admisión de este colegio, los alumnos que ingresan al establecimiento por carácter deportivo, deben rendir un examen de admisión como todos los demás. La ventaja para estos estudiantes radica en que si no les fue bien en la prueba, pero sí en el examen físico, ingresan automáticamente.

Todo alumno que ingresa al colegio de esta manera debe mantenerse en el equipo deportivo hasta salir de cuarto medio, además de estar presente en cada campeonato conservando sus notas con un promedio mínimo de 5,5 y excelente conducta.

Dentro de los entrenamientos, se ve a los alumnos muy dedicados a su labor. El campeonato se transforma en algo casi necesario para ellos. Los estudiantes hacen parte de su rutina el practicar y entrenar. En cada torneo se lo juegan todo para representar a su colegio. Este antecedente marca una doble presión para los alumnos. Por un lado deben mantener sus notas para permanecer en la selección, ya que ésta asegura continuar en el establecimiento, pero además está la presión de llegar a ser un buen jugador y un aporte en su selección, que constantemente participa en toda clase de torneos.

No todos aportan

No obstante, hay colegios que no reciben mucho apoyo en relación a becas o beneficios deportivos del Estado, siendo auxiliados por la municipalidad de Los Andes. Según datos entregados por el director de Finanzas, Jorge Ibaceta, el presupuesto de educación en la ciudad es de 5.211 millones de pesos. Tal es caso del Liceo Max Salas Marchán , el cual gasta entre tres y cuatro millones de pesos en becas de mensualidad, auxilio en uniformes, útiles escolares, implementos deportivos, colación y movilización.

Daniel Gallardo, director del Departamento de Deportes del liceo, cuenta que poco a poco ha aumentado el 15% inicial de alumnos que practicaban en academias propias divididas entre recreativas y obligatorias. Asimismo, el deporte ha servido para enrolar y estimular a que jóvenes salgan adelante por medio de beneficios como la beca Junaeb, de la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas, que otorga alimentación y útiles escolares, ayuda de uniformes y equipamiento, entre otras cosas.

El sistema de becas en este liceo municipalizado trabaja en función de descuentos a la mensualidad y ayuda a los alumnos que ingresan en 7° y 8° básico, dependiendo de la capacidad deportiva y de las notas que tienen en su expediente académico, las cuales deben estar sobre 6,0. “El proceso de becas deportivas en sí se inició el año pasado, porque antes habían beneficios principalmente. Se traen casos especiales y ahora se forman acá en el liceo siendo la institución quien da las becas”, explica Juan Bermúdez, director y coordinador de básquetbol de la institución.

El director del liceo, Carlos Sánchez, dice que a pesar de todo el apoyo, “el Max Salas no tiene al deportista que quisiera tener, pero el esfuerzo es grande. Desde mi punto de vista, deberíamos ser más”. Comenta que “no hay recursos ni infraestructura suficiente. El liceo ha presentado proyectos de ampliación de centros deportivos, pero son muy lentos y no llegan a buen término. Por ejemplo, dos años lleva el proyecto de mejora del gimnasio (que tiene 50 años), pero sólo se hemos logrado un nuevo marcador”.

Colegio sin becas

Otro caso importante es el Instituto Chacabuco. Considerado como uno de los establecimientos más caros de la zona entre los colegios particulares, ha estado ligado al deporte. Juan Acevedo Ferrer, entrenador de básquetbol del Instituto, explica que no existen becas deportivas, sólo ayudas de arancel mensual (que es de 140 mil pesos aproximadamente), exclusivos para alumnos pertenecientes a los primeros quintiles que puede ser de un 10% de descuento en la paga mensual.

De gran calidad educacional y deportiva, el Instituto Chacabuco ve en sus alumnos la posibilidad de crecer y desarrollarse tanto en el ámbito académico como en el competitivo. Existen deportes recreativos y obligatorios, es decir, de selección. “Las notas son importantes cuando son seleccionados. Deben tener un 5,8, además de cumplir con un 88% de asistencia”, comenta Ferrer.

Su rigurosidad es alta. No como en otros establecimientos, el Instituto Chacabuco (más conocido como “los Hermanos Maristas” por pertenecer a la congregación religiosa), se destaca por desarrollar en sus alumnos valores cristianos y espirituales. Los mismos estudiantes confiados en sus profesores permanentemente evaluados, son preparados para realizar actividades competitivas desde pequeños, ya que de mil estudiantes, aproximadamente 800 están ligados al deporte.

Muchos de estos colegios y liceos tienen beneficios que han servido de ayuda para admitir a sus estudiantes y desarrollar de buena forma sus capacidades deportivas. En todas estas instituciones se trabaja de manera seria, evitando errores e irregularidades. Muchas tienen convenios con universidades privadas, como la Universidad Viña del Mar, Universidad de Aconcagua, Diego Portales y Andrés Bello, y postulaciones a universidades estatales, como la Universidad de Chile, entre otras, lo que los hace peculiares, diferente a los demás liceos.

No importará el deporte, no importarán las notas. Lo único que debe importar a la hora de inscribir a sus hijos en alguna institución es la verificación de esa premisa tan antigua, esa que remite a “educar por medio del deporte”.

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