martes, 30 de septiembre de 2008

Nacional/ Economía

Lo que nos deja el 18:
Resaca de bolsillo

Porque no hay primera sin segunda, ni segunda sin tercera, los chilenos no escatimaron en gastos para celebrar a su país. Créditos, avances, ahorros o aguinaldos, cualquier forma de pago sirvió para bailar el infaltable pie de cueca.

Por Nicole Valeria, Viviana Vega y Nicole Vergara

Se nos fue el 18 y con él el exceso de tricolor en las calles, las cuecas en las fondas, el olor a empanadas y los vendedores que de manera exponencial aparecieron por estos días en cada esquina de la ciudad. Llegó la hora del balance, del cierre de ramadas, del comentario del desfile militar, de las mil notas en los noticiarios y de la búsqueda desesperada de un gimnasio para bajar los “kilitos” de más.

Pero no sólo del personal trainer y de tener a mano una sal de fruta se preocupan los chilenos después de Fiestas Patrias. Y es que los esfuerzos por disfrutar del buen asado y la famosa chicha terminan por dejar con resaca no sólo a los fiesteros, sino también a sus bolsillos que, endeudados con créditos bancarios y tarjetas de grandes multitiendas, debieron zapatear “El Guatón Loyola” al compás de temibles cuotas y desproporcionadas tasas de intereses.

“Septiembre y diciembre se pelean el segundo lugar por el mes en el que más créditos se piden. Según los indicios económicos, el presupuesto habitual de las familias que se acercan al banco no alcanza para cubrir por completo las fiestas dieciocheras”, señala Luis Olivares, ejecutivo del Banco Crédito Inversiones (BCI), quien agrega que “en relación al año pasado las solicitudes de crédito aumentaron entre un 15 y un 19%”
Entre este ambiente diciochero se inició la resaca de los
chilenos que llegaron a las distintas fondas del país.

Fenómeno creciente

Según el director del Departamento de Economía de la Universidad de Chile, Javier Núñez, una de las razones de este aumento es “que el crédito ayuda a suavizar el estándar de vida a lo largo del año y no depender de lo que sea el cheque a fin de mes”.

Este fenómeno, conocido como bancarización, se da en los países en vías de desarrollo, como es el caso de Chile, el que permite que una proporción creciente de la población tenga acceso al mercado formal (instituciones financieras que otorgan los créditos). “La posibilidad de obtener estos tipos de préstamos tiene dos polos. El vaso lleno es que hoy existen segmentos de la población medios, medios bajos que tienen formas de créditos que hace diez o quince años no tenían. Ese es el lado positivo del asunto, y es que entre no tener ninguna forma de suavizar el consumo y endeudarse pagando cuotas repartidas durante el año, las personas optan por esta última opción”, plantea el académico.

En cuanto a lo negativo sostiene que “es injusto que los segmentos más bajos de la sociedad tengan una tasa de interés promedio más alta que los del sector ABC1, por tener menos activos y bienes, esto dado al riesgo de morosidad que las personas de bajos ingresos poseen. Sin embargo esta situación es sólo una parte más de la economía”.

Ahorro más aguinaldo

No sólo el endeudamiento es una posibilidad para celebrar el “18”. Así lo entiende Pedro Vera, quien trabaja en una imprenta, vive en la comuna de La Florida y su familia la conforman cuatro integrantes. Los anticuchos que prepara en septiembre no contienen intereses extras pues la compasión con su billetera le permite festejar sin endeudarse: “Estoy acostumbrado a pasar el ‘18’ gracias a los ahorros de meses anteriores y al aguinaldo que recibo en Fiestas Patrias. No soy muy amigo de los créditos ni de pagar con tarjeta todo lo que compro porque después los intereses que a uno le cobran son excesivos”.

Pedro fue obediente, pues siguió al pie de la letra la paya que versó el Sernac (Servicio Nacional del Consumidor) los días previos a las fiestas: no se endeudó, ahorró con anticipación y no se dejó “tentar por los ofertones y regalos de bancos y casas comerciales”.

Alicia Gutiérrez, dueña de casa, también fue cautelosa al momento de celebrar con la familia las Fiestas Patrias. Si bien aumentó su gasto en comparación con los otros meses del año, las empanadas y los choripanes que se comió durante los cuatro días de celebración no dudó en pagarlos con el “billetito que ya tenía reservado”.


No hizo lo mismo Natalia Saini quien, como ella misma señaló, abusó de las tarjetas comerciales y todo cuanto le permitió el cupo del dinero plástico. Luis Olivares del banco BCI comenta al respecto: “la modalidad de crédito ha variado. La gente ya no sólo se endeuda con los bancos, sino también con las tarjetas de multitiendas y supermercados”. Para él “el riesgo de endeudamiento que enfrentan los consumidores está mucho más a la mano, la gente no se da cuenta de cuanto gasta en realidad, por lo que no existe prudencia ni moderación a la hora de comprar”.

Imagen del sitio: http://homeweb.entelchile.net/.
Estos plásticos fueron el salvavidas ideal para los consumidores
que no tuvieron el suficiente efectivo a la hora de celebrar el 18.

Antiácido para la resaca

Independientemente del recurso que los chilenos utilicen en septiembre, el aguinaldo dieciochero pareciera ser el antiácido oportuno para la resaca de bolsillo. El bono que muchos trabajadores recibieron y que fue destinado, en su mayoría, a la compra de productos alimenticios, tuvo un reajuste cercano al 10% con respecto al año anterior, según datos de El Mercurio.

Pero ¿qué tan concreto es este aumento del 10%? Javier Núñez explica que en términos económicos y considerando la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de los últimos doce meses (9, 3%), la bonificación que reciben los trabajadores es sólo parcial, y no real, ya que el reajuste del aguinaldo está en términos nominales, lo que considera la pérdida de poder adquisitivo mermado por la inflación.

Sea nominal o no, el aguinaldo siempre será bienvenido por los encañados bolsillos de los consumidores, quienes este año debieron lidiar con las fuertes alzas de los productos, entre ellos los de la canasta tipo dieciochera (ver recuadro).



Tras la comparación de varios productos, el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) detectó incrementos de hasta un 44% en los mismos alimentos consumidos con respecto al año anterior. De esta forma, según sus cálculos, el asado para estas Fiestas Patrias subió en un 12,3%.

El aceite y los limones lideran las variaciones. No se quedan atrás el pollo y el pan.

Fuente: El Mercurio
Gráfico: Viviana Vega








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