Ya se dejaron atrás los tiempos donde el tema era un tabú:
Vida sexual y jóvenes ¿experimentación natural o moda?
A partir del surgimiento de las tribus urbanas de adolescentes se ha suscitado conmoción en torno a la promiscuidad que aparece entre estos jóvenes como una moda cada vez más extendida. La situación se ha transformado en un boom mediático y ha generado en la sociedad cierta imagen de la juventud, que preocupa por los riesgos que podría implicar.
Por Francisca Collao Kehr, Hernán Monckeberg y María Cristina Romero
El 12 de septiembre el periódico New York Times publicó un artículo sobre el “ponceo” como la última moda entre los jóvenes chilenos. La práctica consiste en besarse y tratar de tener incursiones sexuales en la mayor cantidad posible y con diferentes personas.
Es necesario comprobar la veracidad de ciertas concepciones que se están manejando actualmente, más allá de los prejuicios que se han ido generando al respecto y en los cuales ha tenido gran influencia la cobertura que los medios de comunicación le han dado. Así, quisimos dejar de lado el ambiente nocturno -el que suele ser considerado como el escenario de actos de connotación sexual entre jóvenes- y hablar con siete de ellos, en una tarde tranquila de la semana, para descubrir cómo viven su sexualidad y encaran todos los asuntos que esta conlleva.
"Yo lo hice sin condón, andaba perseguido”
Pablo, Nacho, Ricardo, Franco y Stefan son alumnos del Saint Gabriel´s School. Cursan tercero medio y cada uno tiene 17 años. Todos reconocen haber tenido al menos algún tipo de incursión sexual. Se divierten mientras orgullosos relatan sus "hazañas", pero responden con seriedad cuando se les pregunta de embarazos indeseados y del aumento de enfermedades venéreas.
Hacen una distinción entre las mujeres, existen las camboyanas y las niñas "bien". Con las primeras se intenta sólo tener sexo y pasarlo excelente, con las segundas se puede llegar a tener una relación seria, aunque deban esperar más tiempo para poder llegar a un contacto físico mayor. Es en este sentido que Ricardo afirma que “para estar más tiempo se busca a la cartucha porque tú sabes que ella va a pensar que no se puede cagar a su pololo”.
Nico es el único que actualmente está pololeando y, al parecer, los otros no están buscando mantener una relación seria con alguien. Pero de todas formas, los cinco reconocen el haber vivido, por lo menos, una experiencia sexual. "El sexo acerca mucho más a las personas que están en una relación. Aparte de que ayuda a conocer a la mujer sicológicamente, teniendo sexo uno puede llegar a conocerla mucho más en el plano físico. Pero igual hay que tener cuidado de que la relación pase a ser sólo sexo, más que amor", comienza diciendo Pablo, quien aparentemente es uno de los líderes dentro del grupo.
Común se ha vuelto que los jóvenes tengan relaciones en medio de las situaciones y lugares que se les presentan, sin importarles si traspasan límites o no. De esta forma “aparecen los parques, los baños públicos, los espacios en los colegios, aparece el sexo en público, la vida sexual en el hogar, a pesar de que los padres dicen que no”, cuenta la sicóloga María Antonieta Sepúlveda de la Universidad Metropolitana de Ciencias de la educación (UMCE). Así lo sustentan estos jóvenes también, al confesar que "en el viaje de estudios todos van con la mentalidad de hacer algo nuevo, como experimentar una relación sexual y hasta que les hagan sexo oral”.
Respecto a las enfermedades de transmisión sexual Pablo comenta que "si estás teniendo relaciones sexuales, estás haciendo cosas de gente adulta. Por lo tanto, tienes que asumir responsabilidades. Una de esas es cuidarse. Tienes que hacerte responsable de tus actos y ponerte condón". Todos los días deben portar condones (en el caso de las mujeres tomar religiosamente las pastillas anticonceptivas). Sin embargo, sucede que a veces se presenta la oportunidad e intentan no dejarla pasar, aunque no cuenten con un preservativo.
"Yo lo hice sin condón, andaba perseguido. Nunca me hice ningún análisis. Puta, no creo que ella tenga algo", admite Franco. Tras la declaración, recibe el repudio de sus compañeros por su actitud y comienzan a escucharse frases como "eres muy hueón" y otras más fuertes aún.
"Siempre hay que fijarse en los efectos secundarios. En mi caso, no quiero dejar embarazada a mi polola", afirma Nicolás. En relación a la prevención de enfermedades de transmisión sexual y embarazo, la sicóloga dice que, "las parejas heterosexuales sienten que lo más importante es la prevención de embarazos. Sin embargo, las parejas que creen no estar infectadas con algún virus por haber tenido parejas estables, a veces ni siquiera llegan a saber lo que les está ocurriendo".
Vida sexual y jóvenes ¿experimentación natural o moda?
A partir del surgimiento de las tribus urbanas de adolescentes se ha suscitado conmoción en torno a la promiscuidad que aparece entre estos jóvenes como una moda cada vez más extendida. La situación se ha transformado en un boom mediático y ha generado en la sociedad cierta imagen de la juventud, que preocupa por los riesgos que podría implicar.
Por Francisca Collao Kehr, Hernán Monckeberg y María Cristina Romero
El 12 de septiembre el periódico New York Times publicó un artículo sobre el “ponceo” como la última moda entre los jóvenes chilenos. La práctica consiste en besarse y tratar de tener incursiones sexuales en la mayor cantidad posible y con diferentes personas.Es necesario comprobar la veracidad de ciertas concepciones que se están manejando actualmente, más allá de los prejuicios que se han ido generando al respecto y en los cuales ha tenido gran influencia la cobertura que los medios de comunicación le han dado. Así, quisimos dejar de lado el ambiente nocturno -el que suele ser considerado como el escenario de actos de connotación sexual entre jóvenes- y hablar con siete de ellos, en una tarde tranquila de la semana, para descubrir cómo viven su sexualidad y encaran todos los asuntos que esta conlleva.
"Yo lo hice sin condón, andaba perseguido”
Pablo, Nacho, Ricardo, Franco y Stefan son alumnos del Saint Gabriel´s School. Cursan tercero medio y cada uno tiene 17 años. Todos reconocen haber tenido al menos algún tipo de incursión sexual. Se divierten mientras orgullosos relatan sus "hazañas", pero responden con seriedad cuando se les pregunta de embarazos indeseados y del aumento de enfermedades venéreas.
Hacen una distinción entre las mujeres, existen las camboyanas y las niñas "bien". Con las primeras se intenta sólo tener sexo y pasarlo excelente, con las segundas se puede llegar a tener una relación seria, aunque deban esperar más tiempo para poder llegar a un contacto físico mayor. Es en este sentido que Ricardo afirma que “para estar más tiempo se busca a la cartucha porque tú sabes que ella va a pensar que no se puede cagar a su pololo”.
Nico es el único que actualmente está pololeando y, al parecer, los otros no están buscando mantener una relación seria con alguien. Pero de todas formas, los cinco reconocen el haber vivido, por lo menos, una experiencia sexual. "El sexo acerca mucho más a las personas que están en una relación. Aparte de que ayuda a conocer a la mujer sicológicamente, teniendo sexo uno puede llegar a conocerla mucho más en el plano físico. Pero igual hay que tener cuidado de que la relación pase a ser sólo sexo, más que amor", comienza diciendo Pablo, quien aparentemente es uno de los líderes dentro del grupo.
Común se ha vuelto que los jóvenes tengan relaciones en medio de las situaciones y lugares que se les presentan, sin importarles si traspasan límites o no. De esta forma “aparecen los parques, los baños públicos, los espacios en los colegios, aparece el sexo en público, la vida sexual en el hogar, a pesar de que los padres dicen que no”, cuenta la sicóloga María Antonieta Sepúlveda de la Universidad Metropolitana de Ciencias de la educación (UMCE). Así lo sustentan estos jóvenes también, al confesar que "en el viaje de estudios todos van con la mentalidad de hacer algo nuevo, como experimentar una relación sexual y hasta que les hagan sexo oral”.
Respecto a las enfermedades de transmisión sexual Pablo comenta que "si estás teniendo relaciones sexuales, estás haciendo cosas de gente adulta. Por lo tanto, tienes que asumir responsabilidades. Una de esas es cuidarse. Tienes que hacerte responsable de tus actos y ponerte condón". Todos los días deben portar condones (en el caso de las mujeres tomar religiosamente las pastillas anticonceptivas). Sin embargo, sucede que a veces se presenta la oportunidad e intentan no dejarla pasar, aunque no cuenten con un preservativo.
"Yo lo hice sin condón, andaba perseguido. Nunca me hice ningún análisis. Puta, no creo que ella tenga algo", admite Franco. Tras la declaración, recibe el repudio de sus compañeros por su actitud y comienzan a escucharse frases como "eres muy hueón" y otras más fuertes aún.
"Siempre hay que fijarse en los efectos secundarios. En mi caso, no quiero dejar embarazada a mi polola", afirma Nicolás. En relación a la prevención de enfermedades de transmisión sexual y embarazo, la sicóloga dice que, "las parejas heterosexuales sienten que lo más importante es la prevención de embarazos. Sin embargo, las parejas que creen no estar infectadas con algún virus por haber tenido parejas estables, a veces ni siquiera llegan a saber lo que les está ocurriendo".
En cuanto a la infidelidad, el grupo parece tener una opinión compartida. Para Ricardo, "ser infiel a esta edad no implica más que una pelea. Te vas a pelear, vas a terminar pero no implica más que eso. No vas a tener problemas judiciales y no tienes hijos. Depende igual de la persona, del afecto. Pero si no se dio, filo”.
"Cuando se pierde la virginidad sí importa el sentimiento de la mujer"
Según Sepúlveda la idea de virginidad “es un constructo social creado con fines religiosos para implantar una moral”. Por momentos las generaciones mayores creen que los jóvenes la ven como un juego y quien ganará será quien primero la pierda. Para Ricardo “la virginidad nunca ha sido una competencia. En nuestro grupo no. En otros grupos pasa. Es decisión de cada uno. Nadie te va a decir nada malo si eres virgen, es algo que siempre ha sido así”.
Pero tras la pérdida de la virginidad con el único fin de equipararse a los amigos se escondería un complejo proceso. La sicóloga Aline Orella asegura que éste se trataría de la constitución de una identidad, de frente a la familia y a los pares: “de esta forma, logran construirse como individuos, debido a una incapacidad para expresar sus necesidades, comunicar sus afectos, reconocerse y ser reconocidos por otros”.
En el hecho de que la virginidad aún siga siendo un tema que preocupa a los jóvenes (a algunos más que a otros), se demostraría el valor que todavía le atribuyen, a pesar de la temprana vida sexual que llevan. Además, los discursos y juicios valóricos por parte de ambos géneros siguen estando presentes en el caso de las mujeres, cuando se les castiga socialmente por llegar a tener una cantidad no menor de parejas sexuales. Esto no sucedería con los varones. “Es como si la virginidad te subiera de categoría. Como si las otras chicas –se refiere a las que no son vírgenes- bajaran de categoría y ya no fueran lo mismo de antes: “la mercancía se deterioró, ha sido usada”, declara Sepúlveda.
“Me da miedo quedar embarazada”
Macarena y Francisca son alumnas de tercero medio (ambas de 16 años) en Liceo 1 y aunque las preguntas les sacan más de una risa y en ocasiones hasta las sonrojan, al momento de emitir sus opiniones se muestran bastante maduras frente al tema, a pesar de que la conversación se da a la salida del colegio.Francisca afirma "sí, tengo relaciones con mi pololo desde hace poco. Ocupamos condón, pero igual me siento insegura. Me gustaría tomar pastillas porque uno nunca sabe. Me da miedo quedar embarazada." El temor es algo natural si se consideran los factores acotados por Sepúlveda, donde “los menores de edad entre ellos no tendrían por qué cuidarse. A pesar de que puedan continuar con sus estudios, si sus padres trabajan, sus hermanos se van al colegio ¿con quién dejan al bebé? Al final una madre precoz termina postergando estudios y se queda en casa”.
En cuanto a la discusión sobre la sexualidad, Macarena señala que "con los amigos se habla más, hay más confianza. Con mi papá por ejemplo, siempre tengo problemas. Él es homofóbico y yo no, se enoja porque acepto a todo el mundo. Siempre terminamos peleando. Son temas tabú ¿y entonces cómo quieren que una aprenda? Además siempre es lo mismo, el uso del condón, pero nada más. Faltan programas para que la gente se informe".
Respecto a lo anterior, la sicóloga de la UMCE afirma que “tampoco los padres han tenido educación sexual, ¿y cómo estos padres van a educar en ése ámbito a sus hijos, si tampoco a ellos los educaron? El tener una vida sexual activa no les da el conocimiento suficiente para educar a sus hijos. Estos padres también son ignorantes y es por eso que prefieren evadir el tema”.
Más allá de si existe una moda por iniciarse en el sexo a temprana edad o experimentar lo más posible, lo cierto es que el tema no puede ser ignorado. Es un hecho innegable la curiosidad sexual que sienten los jóvenes, por lo tanto la respuesta de la sociedad debiera ser aportar con información antes de castigar. En la medida que exista educación se logrará la madurez necesaria para enfrentar el tema. En palabras de la psicóloga Aline Orellana “la sexualidad, es importante independiente de la postura ética que se asuma, vivirla con responsabilidad y respeto hacia sí mismo y hacia el otro como un legítimo otro.”
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Enlaces:
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